Niebla en el Río de la Plata. Según el tipo de bruma que encontremos, la prudencia nos indicará que pauta de acción debemos tomar en cada caso, sabiendo que a mayor concentración de bruma, peor serán las condiciones de visibilidad y mayor será nuestra concentración para evitar cualquier tipo de dificultades. << volver a Notas
Días de Niebla
Un viejo dicho muy porteño dice que “lo que mata es la humedad”. En términos náuticos, la humedad es una constante presente en cada una de nuestras singladuras. Es más, sin ella nuestra pasión sería algo abstracto e imposible de practicar.
No obstante, este elemento de la naturaleza cuando se presenta en demasía y sobre todo en forma de condensación de vapor de agua a nivel superficial, puede provocar a los aguerridos nautas serios trastornos cuando los sorprende en plena travesía.
Simplemente estamos hablando de la neblina aunque existen otras variantes relacionadas con esta y que producen más o menos los mismos contratiempos.
Según la definición de niebla dice que “es una nube de agua condensada en forma de gotitas o cristales de hielo suspendidos en la atmósfera justo sobre la superficie terrestre”, pero comparémosla con otros impedimentos visuales.
En la siguiente lista podemos localizar los meses en que se presentan las neblinas para la zona comprendida en el Río de la Plata. Los números nos muestran la cantidad de días promedio por mes en los que nos toparemos con este fenómeno atmosférico.
En este otro listado, vemos la influencia del viento según velocidad y dirección, sobre la formación de niebla sobre el Río de la Plata.
Según el tipo de celaje que encontremos, la prudencia nos indicará que pauta de acción debemos tomar en cada caso. Sin embargo, en cualquier tarea que tomemos debemos tener conciencia que a mayor concentración del velo calinoso, peor serán las condiciones de visibilidad y por lo tanto, mayor será nuestra concentración y atención para evitar cualquier tipo de dificultades.
Para ello debemos estar atentos a las señales tanto sonoras como visibles y que son usadas en estas condiciones y que sirven para indicarnos algunas de las características de la embarcación que no podemos ver y también que tipo de maniobra está realizando a fin de evaluar las acciones a seguir y que consideremos prudentes para cada caso.
Caso I Navegación a vela.
Veamos el primer caso correspondiente a un velero que navega solamente a vela en medio de la neblina.
Vimos entonces en la figura que el velero, debería encender una luz verde en proa prescindiendo de cualquier otro tipo de luz sobre cubierta. Además para informar su condición de maniobra debería anunciarse mediante el uso de la sirena de niebla emitiendo una pitada larga y dos cortas cada 2 minutos.
Pulse aquí para escuchar un ejemplo de sirena.
Caso II Navegación a vela y /o motor.
En este caso tenemos la embarcación que navega a motor y vela o únicamente a motor.
Para estos casos, los capitanes encenderán una luz verde a proa y una blanca en el tope del palo o en mástil sobre el castillete (punto más alto del barco). Para este caso la sirena de niebla debe sonar con una pitada larga cada dos minutos.
Pulse aquí para escuchar un ejemplo de sirena.
Caso III Barco Fondeado.
Esta situación se debe informar mediante el uso de una luz blanca a proa, prescindiendo de cualquier otro tipo de luz sobre cubierta.
Además se deberá hacer sonar la sirena con una pitada corta, una larga y otra corta cada continuamente. También se podrá agregar un repique de campana continuo
Pulse aquí para escuchar un ejemplo de sirena.
Caso IV Barco Varado.
Para el caso que el barco se haya varado se encenderán dos luces rojas a tope y una blanca en proa.
En este caso se usará como señal audible, tres golpes de campana y repiqueteos sin solución de continuidad.
Caso V Barco detenido sin arrancada.
Este el caso en que el buque detiene su marcha pero no fondea y solo está a la deriva y con los motores detenidos.
La señal luminosa sería entonces, una luz verde a popa o sobre castillete lado de proa, una blanca sobre mástil sobre castillete y una blanca a proa.
Aquí se indicará esta maniobra con dos pitadas cortas cada 2 minutos.
Pulse aquí para escuchar un ejemplo de sirena.
Caso VI Barco sin gobierno.
Este es el caso en que el navío se halla navegando sin rumbo fijo a la espera de mejores condiciones de visibilidad. Aquí se tendrían que ver 2 luces rojas a tope de mástil.
Aquí se usa la misma señal sonora que para el caso I o sea, una pitada larga y dos cortas cada 2 minutos. Esto es para todos los casos de buques con maniobras restringidas.
Pulse aquí para escuchar un ejemplo de sirena.
Caso VII Barco Restringido en su calado.
Aquí tenemos las señales luminosas correspondientes a un barco que navega sobre un canal con su calado muy comprometido. Las luces son 3 luces rojas sobre mástil y una verde sobre proa.
La señal sonara es igual para el caso anterior.
Caso VIII Draga operando.
Las luces correspondientes a este caso , serían dos luces rojas sobre banda de estribor, dos verdes a babor, una verde a estribor sobre castillete y una roja a babor del castillete, Además se agregan dos luces rojas y dos blancas en mástil en forma alternada.
La señal sonara es igual para el caso anterior.
Caso IX Barco pesquero.
Esta condición se deberá señalar con una luz roja y otra blanca sobre mástil además e una verde sobre castillete de proa.
La señal sonara es igual para el caso anterior.
Caso X Barco remolcado.
La figura nos muestra las luces dispuestas para este caso. Ellas deberían ser de la siguiente forma:
Remolcador: dos blancas sobre mástil y una verde sobre castillete de proa lado popa y una amarilla en popa.
Remolcado: Una verde sobre popa.
La señal sonara es igual para el caso anterior.
Estos son ejemplos muy acotados sobre disposiciones que rigen al respecto pero que representan en la mayoría de los casos, situaciones muy comunes que pueden ocurrir en nuestro Río de la Plata. Debemos establecer dos prioridades cuando se envuelve este fenómeno y nos quita todo tipo de visibilidad.
Entorno: Debemos prestar mucha atención y estar atentos con todos nuestros sentidos pero especialmente a todos los sonidos ya que ellos nos darán una idea acabado de lo que ocurre alrededor. Apaguemos todos los artefactos que produzcan ruidos, especialmente stereos y bajemos un poco el volumen del VHF. Esto nos permitirá escuchar mejor los sonidos distantes. También debemos estar pendientes de la configuración de la costa como asi también de los objetos flotantes (boyas apagadas, troncos, etc.).
Ubicación: Debemos saber a cada momento cual es nuestra posición correcta. De esto depende conocer cuales son las costas cercanas, puertos, transito, boyado, canales, veriles que pueden representar un peligro o simplemente programar una acción a seguir.
Seguridad: Tener a mano todos los elementos tanto audibles como visibles y saber como utilizarlos. También juegan en este sentido los aparatos electrónicos como VHF, GPS, Ecosonda y Radares (si los hubiere). Una correcta operación de cada uno de estos ítems nos sacará de un apuro casi con seguridad.
Otras consideraciones:
La dispersión de la luz en las partículas de agua que forman la niebla favorece la visibilidad en longitudes de onda amarilla utilizadas en faros y luces antiniebla. También el láser atraviesa la capa de agua que se forma por lo que sería muy ventajoso llevar un llavero tipo puntero láser que nos servirá para hacer indicaciones en caso de niebla muy cerrada. Por último nunca esta de más llevar una sirena del tipo a aire comprimido como la de la fotografía.