Mini y Rio de la Plata. Una zona muy frecuentada por muchos nautas que deciden ir a Oyarvide por adentro esquivando el E. moderado o simplemente, en busca de un buen lugar de pesca en verano. >> Actualizada al 22/07/2008 << << volver a Näutica
La Boca del Paraná Mini
Aclaración importante: Las cartas, waypoints y rutas que aquí se publican deben considerarse como una "ayuda para la navegación no apta para navegar". El uso de los mismos queda sujeto a la exclusiva responsabilidad de quien los utilice. Nota de NGPS
Nuestro delta del Paraná presenta en su conjunto, un relieve extraordinario de paisajes agrestes enmarcados entre sinuosos ríos de llanura y una costa tallada con juncales e intrigantes bajíos. Cada uno de estos ríos, desembocan sobre playones de arena y limo, formando intrincadas redes de canales y bancos que el novel nauta debe conocer si quiere franquear con seguridad estos rumbos.
Trataremos de adentrarnos en estos profundos secretos que tozudamente nuestro noble estuario, oculta bajo sus leónidas aguas.
Hoy veremos la desembocadura del Mini en el Río de la Plata y su zona de influencia, la famosa canaleta que corre de N a S entre el límite exterior del Delta y el conjunto de islas Solís y Oyarbide, conocida como Pozos del Barca Grande.
Se sabe que esta zona presenta un área de buena profundidad sobre la desembocadura del Miní, pero a medida que nos acercamos al veril de los Pozos, comienza a bajar sensiblemente las marcas de zondaje, comprometiendo seriamente la navegación. De todas maneras, conviene precisar que esta desembocadura en particular, no es recomendable para embarcaciones que calen más allá de 0.80 – 1.00 mts. ya que la cota máxima que presenta esta salida con agua normal ( + 0.50 Braga) es de 1.10 mts a 1.20 mts.
Hecha esta aclaración vamos a ver con detenimiento, cada sector en particular, teniendo como punto de inicio, la desembocadura del Diablo sobre el Miní. Elegimos esto último por el hecho que la navegación hasta este punto no denota dificultad alguna y lo divertido comienza ahí mismo. Veamos el siguiente croquis efectuado sobre la carta vectorial como referencia.
La Boca del Diablo presenta dos puntos de atención. Uno se trata de cables de alto voltaje suspendidos a unos 18 mts de altura aproximadamente y que esto adquiriría vital importancia si Ud. se hubiese adentrado por este río con un velero, hecho que descartamos ya que sería imposible ingresar por Punta Morán, dada la poca profundidad de su acceso. Pero sí nos servirá como referencia a la vuelta por el Miní, indicándonos exactamente donde está ese punto que nos conducirá a la zona de los Bajos del Temor y Punta Morán.
El otro hecho puntual, lo presenta unos palos sumergidos peligrosamente sobre la banda de estribor en la desembocadura de este curso, los cuales debemos dejar bien pegados por babor.
Sorteado este obstáculo, ahora sí estamos sobre una profundidad media de 5 mts aprox. en el centro del curso principal del Miní.
Aquí vemos en la costa N o de babor, un lugar marcado como Ranchada. En este punto encontramos un lugar propicio para bajar a las islas tanto como para acampar como para hacer un alto en el camino o pescar. Si lo hace, trate encarecidamente de dejar todo lo más agreste posible, tal como lo encontró. Llévese la basura antes de retirarse y no deje fuego encendido. Más adelante encontraremos otro lugar parecido en la costa de enfrente.
Pasamos ahora a otro sector contiguo hacia el E, en donde vemos en detalle la entrada al Lobos, el islote Negro y la desembocadura del Falso Diablo.
La entrada al Aº Los Lobos la debemos realizar con agua suficiente ya que lo normal es encontrar una profundidad promedio de 30 - 40 cm. al 0. Para intentar el acceso a este lugar lo aconsejable es hacerlo bien pegados a los juncos ya que allí corre un hilo de agua más profunda. Una vez dentro, la profundidad crece entre el metro y medio y los dos metros convirtiéndose en un buen refugio cuando sopla fuerte el viento del E o SE
Continuando hacia el E por el Mini, debemos observar que nuestra derrota comienza a tomar una clara dirección SE, ya que si seguimos al E a 90º encontraremos muy baja profundidad. También tendremos en cuenta un peligroso punto marcado en el mapa, consistente en un viejo caño clavado en el fondo y que fuera una antigua marcación para ingresar al Mini, como así también un banco notable saliendo más afuera.
Una vez traspuestos estos obstáculos y siguiendo nuestra derrota SE, nos acercamos a los Pozos del Barca Grande.
También notamos la forma que tomó el banco S del Barquita y que hay que rodear con cuidado. Una vez llegados el punto MINI6 del trayecto, podemos rumbear sin problemas hacia el N o al S por los Pozos, no así al E ya que nos encontraríamos con los bajos de Oyarbide.
Para los pescadores, un dato: Si analizamos el croquis de abajo, vemos que estos bancos mencionados ofrecen un buen reparo al oleaje cuando el viento sopla bien del E o NE, incluso del SE no así de S o N pues en el canal se producen importantes olas dada la profundidad existente.
En las siguientes tablas, vamos a dejar los datos de las rutas para cargar en el GPS, como así también los waypoints de los puntos de interés de la zona.
Por último quiero insistir con algunos consejos que deberíamos tener en cuenta cuando navegamos en nuestro querido delta.
Ante todo y aunque suene repetitivo, les aconsejo siempre llevar los elementos de seguridad al día, exigidos por PNA como la documentación correspondiente de la embarcación, su capitán y acompañantes.
Luego de una creciente, cuando navegue por rías interiores, tenga presente que puede haber mucha basura flotando y entre ellas algún tronco peligroso.
Si navega por un río sinuoso, recuerde que en las curvas, la zona de mayor profundidad se encuentra en la orilla más larga de la misma. Es decir, si por ejemplo navega por un río y delante tiene una curva hacia la izquierda, tome siempre ésta, bien pegado a la orilla por estribor. Tenga cuidado con los muelles y estacadas, especialmente de noche o con poca visibilidad. No se distraiga.
Ponga atención en la superficie del agua. Cualquier cambio sobre ella, delata un cambio inmediatamente debajo de la misma. Pozones, obstáculos, veriles, bajamares, bajíos, piedras u objetos sumergidos, canales, etc. son fácilmente detectables al ojo prevenido.
Una línea divisoria entre dos superficies distintas, generalmente corresponde a dos velocidades de masa líquida disímiles entre sí, revelando dos profundidades distintas. Este fenómeno es muy común en los palos de la ruta a Martín García en los días de viento calmo.
Si navega de noche, reduzca la velocidad y esté atento a cualquier maniobra imprevista al igual que si lo hace con niebla espesa.
Trate de recordar enfilaciones y marcas fijas (árboles, casas) cuando navega en zona de peligro de embancamiento, para trazar una ruta segura sin ayuda del GPS. Así navegaban nuestros predecesores.
Nunca lleve el combustible justo. Aplique el sistema del buzo y sus tanques de aire. Calcule 1/3 para ir, 1/3 para volver y 1/3 por las dudas.
Si se interna en un arroyo cuya entrada se encuentra embancada, tenga presente el estado de la marea. No confíe en el pronóstico mareólógico. Establezca cerca de la lancha un punto de referencia para marcar el nivel del agua. Una varilla clavada en el fondo y una banda elástica servirá como un mareógrafo muy preciso. Cuando tenga que irse, hágalo a menos que quiera arrastrar su embarcación por el barro. Si lo hace, lleve siempre calzado puesto. Un par de zapatillas en desuso sirven perfectamente. Use la vara para vadear ya que puede haber rayas enterradas en el limo (en primavera-verano).
Verifique la carga de baterías de su celular antes de salir. Chequee cada tanto los bornes de la batería de arranque del motor como así también el estado de su carga. Jamás salga sin las luces reglamentarias.
Finalmente, cuide su vida y la de los demás nautas. De otra manera no van a volver a disfrutar el Delta de nuevo.