Pero hace unos 10 años, el CMA, Club Motonáutico Argentino que por aquel entonces se llamaba CMARI, Club Motonáutico Argentino y Regatas Independencia, preocupado porque sus socios (entre los cuales me incluía) tenían que dar un rodeo muy grande para llegar desde San Fernando hasta su sede Miní y arroyo Chaná, emprendieron la ciclópea tarea de demarcar mediante el uso de palos o postes, una ruta fiable y segura por esta zona. Fue así que, con la ayuda invalorable de P.N.A, se colocaron 21 postes numerados que señalaban la ruta segura desde el paso del Sueco hasta la desembocadura del Chaná en el Aguaje del Durazno. Incluso se colocaron en su extremidad superior, discos de aluminio para oficiar de pantalla para el radar.
Por cierto y valga la aclaración, cuando adviertan en el río, un poste en cuyo extremo instalaron un barril metálico de 200 litros dado vuelta, tengan en cuenta que se utiliza este sistema para ofrecer a la señal del radar algo que proporcione rebote de onda y pueda ser reflejado en la pantalla. Lo mismo ocurre con esas esferas extrañas que se cuelgan a media altura en la jarcia de popa de los veleros.
Pero volviendo al tema de nuestros postes, el tiempo hizo lo suyo y los capitanes negligentes también, utilizando los palos para amarrar sus embarcaciones y luego de aflojarlos de su asentamiento, la marea y las crecidas se los llevaron. También algunos fueron cortados peligrosamente a ras del agua lo que se convertían en un considerable peligro para la navegación.
Existen muchas teorías que explican semejante acto. Algunos opinan que fueron los malloneros y pescadores comerciales con el objeto de impedir que los pescadores deportivos utilicemos esa vía para llegar a los lugares rendidores.
Otros, especulaban que los “isleros” quitaron esas marcas con el objeto de impedir que las embarcaciones deportivas cruzaran los bajos y así invadirían su territorio.
Por suerte esos peligrosos palos cortados al sesgo, fueron quitados y reemplazados por nuevos.
Al día de la fecha quedan pocos de los palos originales, pero si quedaron sus ubicaciones y por lógica sabemos por donde pasar aunque ya no existan.
A navegar se a dicho.
Para facilitar el estudio de esta derrotero, dividiremos la ruta en cuatro partes y describiremos un poco los sectores aledaños.
Sector 1. Entrada
Comencemos avistando la entrada desde el Sueco.
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